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    NOTICIAS

Proyecto Hombre detecta un incremento de la demanda ........

01.06.2007

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Proyecto Hombre detecta un incremento de la demanda de tratamientos por alcoholismo

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La entidad advierte de la emergencia de las adicciones al ?crystal? y a los esteroides y del abuso de las nuevas tecnologías

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Las Provincias.es/H.Huguet

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?El alcohol es un problema que siempre está ahí, latente, y parece que tenga pasar algo grave para que se le preste atención?. Juan Manuel Ferrer, director del área de Rehabilitación del centro de la Fundación Arzobispo Miguel Roca-Proyecto Hombre en Valencia, explicó ayer que han detectado un incremento de las demandas de tratamiento por el abuso de la bebida.

?El alcohol es la sustancia número uno, por encima de la cocaína?, subrayó Ferrer. De hecho, el aumento de peticiones de tratamientos de este tipo ha llevado a Proyecto Hombre ha replantearse sus servicios asistenciales ?para atender todo tipo de adicciones concretas?.

En los últimos años, la Fundación Arzobispo Miguel Roca, que tiene centros de día en Valencia, Gandia y Sagunto, ha centrado su intervención en drogodependencias en tratamientos de pacientes cocainómanos de familias ?normalizadas?; es decir, personas ?estabilizadas?, sin problemas de integración social.

Proyecto Hombre atiende actualmente a 300 pacientes en el centro de día de Valencia y a 105 en las instalaciones de Sagunto y Gandia.

Al margen de estos recursos, disponen de 22 plazas en la Unidad de Deshabituación Residencial de mujeres, y de 55 en la Comunidad Terapéutica Intracomunitaria en la prisión de Picassent y de otros servicios de prevención y de intervención temprana con adolescentes.

Hasta hace poco, la mayoría de personas que acudían a esta entidad con problemas de alcohol llegaban con una adicción secundaria, ya que la principal sustancia era la cocaína. Actualmente, el 20% de las solicitudes de atención son exclusivamente por abuso de bebida.

?Antes eran pocos los que venían diciendo que tenían problemas con el alcohol?, apuntó Ferrer.

Ahora, llegan adictos de todo tipo, desde el clásico perfil de un varón de 45 a 55 años con un largo historial como alcohólico, hasta ?abusadores de fin de semana y adolescentes del botellón?.

?Cuando alguien pide ayuda es porque hay problemas?, destacó el director de Rehabilitación de Proyecto Hombre.

El objetivo de esta institución es ofrecer un tratamiento especializado para cada tipo de adicción concreta. En este sentido, comenzó a impulsar hace unos meses un programa destinado a las adicciones ?no químicas? o ?no tóxicas?: las causadas por las nuevas tecnologías, por internet o por el teléfono móvil.

Al igual que ha ocurrido con el incremento de la demanda de tratamiento por alcoholismo, a los profesionales de Proyecto Hombre les llama la atención el ?goteo? de personas que acuden a sus instalaciones por adicción a las nuevas tecnologías.

De momento, aún se trata de una demanda ?casi anecdótica, de dos, tres o cuatro casos cada mes?, pero resulta sorprendente si se tiene en cuenta esta fundación no ha dado publicidad a su nueva iniciativa asistencial.

Sustancias emergentes
Proyecto Hombre también atiende los problemas causados por el consumo de otras sustancias todavía minoritarias pero emergentes.

Por ejemplo, argumentó Ferrer, el uso de sustancias anabolizantes o esteroides no ha motivado consultas o demanda de tratamiento, ?pero se detecta este consumo en tratamientos iniciados por cocaína?.

Algo similar ocurre con el cristal (o crystal), una sustancia que ha aparecido en diferentes formatos: como un derivado de anfetamina (speed), de metanfetamina (éxtasis) y también con cortes o mezclas con cocaína. Es una droga que se podría encuadrar en las de síntesis y que ha comenzado a aparecer ?en el último año? en los pacientes más jóvenes de Proyecto Hombre, entre consumidores de una media de 18 años.

No se ha producido una ?avalancha? de adictos, pero entre jóvenes y adolescentes rápidamente aparecen los consumos de sustancias nuevas en el mercado.